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El
7 de Noviembre se recuerda un aniversario más de la Batalla de
Suipacha, la cual tiene un profundo significado histórico en
Bolivia y Argentina.
A
medida que veníamos leyendo los resultados de una profunda
"revisión internauta" sobre el tema, inmediatamente se
nos vino a la memoria una canción del rock argentino que reza...
"si
la historia la escriben los que ganan/ eso quiere decir que hay
otra historia / la verdadera historia / quíen quiera oir que
oiga".
Ahora
bien, por qué para los salteños la palabra "Suipacha"
significa poner muy en alto la memoria de los "Gauchos de
Guemes" mientras que en Bolivia significa ponderar la memoria
de los "Valerosos Chicheños"?.
Acaso
la historia no es una sola? El objetivo de esté artículo es que,
después de leerlo, Uds. mismos saquen sus propias conclusiones.
Al final, una breve reflexión sobre el tema.
Homenaje
a Suipacha celebrado en La Paz, Bolivia
Por Álvaro Careaga Vaca Cortez / Extraído de El Diario, Bolivia
07/11/03
El
7 de noviembre se recuerda el 193 aniversario de la gloriosa
Batalla de Suipacha, que ocurrió en el año 1810.
Asimismo,
con alborozo los miembros de Acción Nacional Chicheña en la
ciudad de La Paz celebran los 58 años de la creación de dicha
institución, con un extenso programa de actividades. Un seminario
sobre desarrollo turístico y sostenible de los Chichas y la
colocación de ofrendas florales por parte de Acción
Nacional Chicheña y la Embajada de Argentina
son actos muy importantes en esta ocasión, que contarán con la
presencia masiva de los residentes tupiceños.
Sabre
la Suipacha de ayer es la Tupiza de hoy.
La
ciudad de Tupiza, capital de la provincia Sud Chichas del
departamento de Potosí, esta ubicada al sur de la República de
Bolivia; política y administrativamente está dividida en 25
cantones, 105 comunidades, teniendo una población de más 30.000
habitantes, y tiene un clima promedio de 17 grados centígrados.
En
la actualidad Tupiza se caracteriza por promover el desarrollo turístico,
con respeto y responsabilidad en la preservación y consolidación
de la riqueza cultural, natural, ambiental y social. Ultimamente
es visitada por muchos turistas de Estados Unidos y Europa,
quienes pasean en caballos, jeeps y bicicletas por los
incomparables paisajes chicheños.
Pese
a la "modernidad actual" no existe tupizeño que no sepa
pronunciar..
De
Tupiza al Chorolque ya alumbran las estrellas con límpido ardor
y en tu cielo se bordan las nubes, como emblemas de paz y amor.
De Suipacha se agita el Emblema, valerosos chicheños oíd,
forjadores de un pueblo altivo que ya sabe de su heroico vivir.
La
batalla de Suipacha (Versión Boliviana)
Por Floren Sanabria G. / Extraído de El Diario, Bolivia 07/11/03
La
famosa batalla de Suipacha, llevada a cabo el 7 de noviembre de
1810, en la misma población, a corta distancia de Tupiza y a
pocos kilómetros de la frontera Bolivia-Argentina, fue el primer
gran combate librado en el Alto Perú durante la larga Guerra de
la Independencia.
Por
un corto tiempo el encuentro de Suipacha había liberado a las
cuatro provincias altoperuanas, confirmando su unión con la Junta
de Gobierno de Buenos Aires. La primera expedición militar que
envió la Junta de Buenos Aires a esta región estuvo dirigida por
los generales Díaz Vélez y Balcarce, pero sobre todo por el
representante de la Junta, el doctor Juan José Castelli. Este
contingente argentino a su arribo al Alto Perú, recibió gran
apoyo de los montoneros chicheños. Fueron estos valientes tupiceños
quienes salvaron al ejército libertador luego de un primer
encuentro desfavorable en Cotagaita, y quienes tuvieron
participación relevante en la gran gesta de Suipacha.
Al
tener conocimiento de la victoria de Suipacha, los patriotas
potosinos Salvador Matos, Pedro Ascárate, Alejo y Mariano Nogales
y otros, promovieron la revolución de 10 de noviembre en Potosí,
con la consecuente destitución del Intendente Gobernador, don
Francisco de Paula Sanz, y una junta de Gobierno organizada
reconoció a la junta porteña como suprema autoridad.
Suipacha
tuvo como corolario, además, el glorioso encuentro de Aroma,
donde el caudillo cochabambino Esteban Arze al mando de montoneras
armadas en su mayoría con hondas y palos, triunfó sobre las
huestes españolas acantonadas en el norte, el día 14 de
noviembre, las obligó a cruzar el río Desaguadero y huir al Perú.
Con ello, el Alto Perú confirmó su autonomía americanista y
fue, junto con las provincias de la actual República Argentina,
el único territorio del continente que se había liberado del
dominio español.
Lamentablemente,
el radicalismo político del doctor Castelli, heredado de las
aulas de la Universidad de Charcas, y que le impulsó a ser
implacable e intransigente con sus adversarios, fue determinante
para el fracaso de esta primera independencia del cono sur
americano. Primeramente, Castelli no aceptó las condiciones con
las que querían capitular los jefes españoles, Mariscal Vicente
Nieto y el Gral. José de Córdoba, después de Suipacha. Cabe
citar al respecto, el comentario del historiador argentino don
Luis Paz: “¿Cómo no supo apoderarse Castelli de esta
incalculable ventaja que se le ofrecía sin buscarla? Cuando después
de más de un siglo se reflexiona que comenzó aquí la cadena de
desaciertos que produjo una guerra de 15 años, la sangre estalla
en el corazón”.
Luego,
al decretar el fusilamiento de Nieto, Córdoba y sobre todo del
gobernador Paula Sanz, no sólo se enajenó la simpatía de los
altoperuanos quienes reconocían la hidalguía de esos dignos
chapetones, sino que determinó la imposibilidad de cualquier
entendimiento futuro con el virrey del Perú. De este modo, el
virrey José Fernando Abascal rechazó la propuesta de paz de
Castelli y sólo aceptó armisticio de 40 días. Como se sabe,
poco antes de que finalizara, el mismo Brigadier español José
Manuel de Goyeneche atacó a las fuerzas patriotas en Guaqui, el
20 de junio de dicho año, y las derrotó completamente.
Los
hermosos días de Suipacha, Aroma y de las revoluciones de
Cochabamba, Santa Cruz y Potosí se habían disipado.
La
Batalla de Suipacha (Versión Argentina)
Parte del texto extraído del sitio web de la Cámara de Diputados
de Salta
http://www.camdipsalta.gov.ar/INFSALTA/suipacha.htm
En
el segundo semestre de 1.810 el Ejército Expedicionario al Alto
Perú, al mando de Antonio González Balcarce, se dirigía hacia
ésa región con el propósito de lograr el reconocimiento de las
4 Intendencias que integraban el antiguo Virreynato y se
encontraban bajo dominio del Virreynato del Perú.
El
levantamiento a favor de la Junta de Mayo en Cochabamba había
sido sangrientamente sofocado. Los generales Nieto y José de Córdoba,
con un poderoso Ejército, aguardaban en Santiago de Cotagaita.
El
27 de Octubre las tropas leales al rey y el ejército de Balcarce
se enfrentaron sin resultados importantes para ninguno de los
bandos. El Ejército patriota retrocedió con el Teniente Martín
Güemes protegiendo la Artillería, división que se trasladaba más
lentamente.
Las
tropas se concentraron en Nazareno. Desde allí la vanguardia
salteña a las órdenes de Güemes junto a los refuerzos enviados
desde Buenos Aires –imprevistamente- atacó el Campamento
realista de Suipacha el 7 de Noviembre poniéndolo en fuga,
obteniendo un triunfo contundente.
Históricamente
la victoria de Suipacha es el único triunfo patriota en el
intento de recuperar el Alto Perú. Pero, para sorpresa de las
tropas y de la posteridad, desde Buenos Aires se ordenó no
avanzar más allá de las fronteras del ex Virreynato y negociar
con el enemigo, lo que permitió a los realistas obtener
refuerzos, víveres y armamentos, reorganizarse y meses más tarde
derrotar al Ejército Expedicionario en Huaqui. Con esa derrota se
perdió todo lo logrado en Suipacha.
El
Parte enviado por Juan José Castelli y Antonio Balcarce a la
Junta de Gobierno sobre el triunfo en Suipacha no mencionó la
participación de Güemes. La División compuesta por tropas de
Salta y de Tarija fue disuelta, sus integrantes fueron
incorporados al Ejército de línea, su Comandante separado de la
Fuerza y obligado a regresar a Salta como civil, ya que no se le
otorgó cargo alguno.
Esto
promueve, aún hoy, numerosos interrogantes y comentarios. Quienes
han analizado documentación de la época y estudiado el tema
brindan datos y conclusiones con los que el lector podría
elaborar su propia síntesis.
Según
el investigador Dr. Martín Gabriel Figueroa Güemes:
“Suipacha,
primer suceso trascendente de las armas de la Patria,
tiene la importancia –nada menos- de haber hecho posibles los
que le sobrevinieron; en otros términos la de ser el primer
jalón de la argentinidad en su lucha por la emancipación.
Su enorme valor moral radica pues, en haber fortalecido la
revolución permitiéndole proyectarse hacia el porvenir. Si en
aquel 7 de noviembre de 1.810 otro hubiese sido el desenlace del
combate entre las fuerzas de la libertad y la opresión, de otra
manera estaría escrita nuestra historia que hubiese visto
inexorablemente retardado el momento de nuestra emancipación.
Si
razones políticas hubo en su hora para que la palabra oficial
deformara tan trascendental acontecimiento, hoy no queda ya
motivo valedero alguno que justifique nuestro error de información
y menos aún cuando tenemos a nuestro alcance la valiosa labor
de investigación que nos suministra elementos de juicio más
que suficientes para el cabal conocimiento de los hechos y sus
circunstancias”. (SUIPACHA, PRIMER TRIUNFO ARGENTINO ES OBRA
SALTEÑA, Prólogo)
“La
batalla de Suipacha fue librada por la Vanguardia Salteña
reforzada con 275 soldados del ejército de Buenos Aires: 75 de
Balcarce y 200 de Castelli. La infantería porteña jugó
su mosquetería, obró la artillería y cargó la caballería
poniendo en fuga vergonzosa al enemigo. La gloria del
triunfo corresponde a los salteños sin excluir a los porteños,
pese a las omisiones, contradicciones, reticencias y ampulosidad
de Castelli quien se preocupó solamente de poner flores en su
altar”. (SUIPACHA, PRIMER TRIUNFO ARGENTINO ES OBRA SALTEÑA,
Conclusiones).
Reflexión:
Por
lo expuesto en este artículo, es indudable que por los anhelos de
libertad que llevaron a la indepencia de nuestros paises, se
libraron sangrientas batallas en las que sacrificaron valiosas
vidas Bolivianas y Argentinas.
Hoy
por hoy, muy lejos quedaron los albores de ese hecho histórico y
son otras las batallas que tenemos que librar. Como bolivianos
residentes en Argentina, nos sentimos muy orgullosos por que el
nombre de la localidad boliviana donde se libró semejante batalla
sea tan conocido en este país.
Pero
mas orgullosos nos sentiríamos si en las escuelas a la que
asisten nuestros hijos se hiciera honor a la verdad remarcarcando
también que...
El
7 de Noviembre de 1810 las milicias de Güemes
-conformadas por salteños, jujeños y tarijeños-
conquistaron la "primera victoria Argentina" contra el
enemigo español en Suipacha (hoy Bolivia).
Para
nosotros Suipacha adémas de una batalla, es un símbolo de
confraternidad y sacrificio de hombres que, sin importar su
origen, lucharon por la libertad que nos legaron.
Pero
también creemos que a muchos bolivianos y a muchos argentinos nos
hace falta conocer mejor nuestra historia. Sólo así podremos
enseñarles a nuestros hijo que..
Suipacha
es más que "la calle"
que corta la Av. Corrientes ( la primera después de la Av. 9 de
Julio yendo al bajo) y por sobre todas las cosas tenemos
una rica historia que nos hermana y
un porvenir conjunto mas rico aún.
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