EL TAMAL Y SU ORIGEN
Por: Daniel
Laguna Vargas
Centro Cultural
PALALA AHICITO
El tamal tiene raíces prehispánicas y constituye una herencia
gastronómica de los aztecas o mexicas que habitaron parte de México y Centro
América. El nombre del tamal se deriva de la voz “tamalli” de la lengua
Náhuatl de la rama
uto-azteca, que
significa alimento elaborado con masa de maíz, relleno de diversos
ingredientes, envuelto en hojas vegetales –generalmente en hojas de plátano o
de la mazorca del maíz– para luego ser cocido al vapor. Otras palabras del
Náhuat relacionadas al tamal son: “Nixtamal” que es la masa (maíz seco
remojado en agua con cal y posteriormente molido) con que se preparan las
famosas tortillas mexicanas y; el Nacatamal que es una variedad especial de
tamal. En Bolivia el Nixtamal por analogía vendría a ser la masa utilizada
para preparar los tamales.
Tres variedades de tamales de México y
Guatemala
La
voz tamal, aparece documentada en los escritos coloniales del Padre Sahagún e
incluso en las crónicas de las Indias de Gonzalo Fernández de Oviedo
refiriéndose al “pan de maíz”. A partir de la conquista de América, los
españoles y sus seguidores indígenas mezo-americanos propagaron por casi todo
el Continente el saber cultural-culinario del tamal.
Hoy en día el tamal se
encuentra en la mayoría de los países de América, pero no en todos es igual en
cuanto a la masa, al relleno, a la envoltura, etc. Cada uno ha generalizado un
tipo especial según las disponibilidades de insumos y las preferencias
nacionales y/o regionales, no existiendo una receta única. Incluso el consumo
del tamal que era propio de ciertas fiestas y/o épocas del año, pasó a ser
casi de consumo diario.
TAMALES TUPICEÑOS
En
Tupiza el tamal tiene características propias y con el paso del tiempo llegó a
formar parte indispensable de la gastronomía local. Su forma de preparación,
presentación y los ingredientes empleados para su elaboración –en especial la
masa proveniente del maíz amarillo semiamiláceo– le dan un gusto y una
particularidad definida que identifica al tamal tupiceño como uno de los
platillos favoritos de la región.
|